Nosotros

Siendo muy chico me gustaban muchísimo los perros, en especial los Ovejeros, pero nunca tuve uno en casa; recuerdo que una vez estaba viajando con mis padres y paramos en una Estación de Servicio en Rafaela (Prov. de Santa Fe). Ahí conocí un perro del cual me enamoré, nunca supe su nombre verdadero, pero yo lo nombraba NUSI, el me respondía y jugaba conmigo… una y otra vez. Cada viaje que hacíamos al campo esperaba llegar a la Estación para Jugar con Nusi. Así pasaron los años y no lo volví a ver.
Años luego, mi padre adquirió a TOM para la casa quinta, un Ovejero Alemán Pelo Largo, una rareza para mi en esa época, un perro bellísimo, compañero, uno que tampoco olvidé.
Las vueltas de la vida hicieron que Tom tenga hijos mestizos, y de ahí me quede con CAMPANITA, ella fue la primera en venir a casa, una dulzura; querida por toda la familia y los vecinos por su comportamiento.
Ya siendo adulto recuerdo que mi novia y compañera en ese momento, quería tener un perro, a mi me gustaba mucho el Ovejero Belga Groenendael, porque desconocía los diferentes colores del ovejero alemán. Ver ese color negro tan resplandeciente me impacto, ahí llego ZORRO, mi primer PERRO. Con el empezamos el camino del adiestramiento, algo que disfruto mucho de practicar junto a mis compañeros de 4 patas.
Corto tiempo después, Giselle se decidió en adquirir una Pastora Blanca, entre todos los criaderos que recorrimos, conocimos a Marita y Fabián, del Club del Pastor Blanco, grandes amigos de este camino. Finalmente nos decidimos por una cachorra, criada por nuestro amigo Gabriel Godoy, esta perra es el inicio de nuestra vida con los Pastores Blancos.
Recuerdo como anécdota que era febrero y estaba estudiando mucho para rendir un Final de la materia Estadística. El día previo al examen no pudimos con nuestro genio y decidimos ir a buscar a nuestra DIANA (AMIRA DE WESTERN WHITE). ¿Cómo no recordar ese día? Diana me trajo muy buenos augurios, ya que al otro día obtuve un 10 (Diez), que si no recuerdo mal fue el único en ese llamado.
Años más tardes, luego de idas y venidas llego REX, y mi vida… NUNCA FUE LA MISMA.

Jose